En Europa, la muerte súbita de origen cardiaco es la responsable de más del 60% de las muertes en adultos. La incidencia anual de los paros cardiacos tratados a nivel extra hospitalario por el sistema de emergencias médicas es de 38 por cada 100.000 habitantes. La incidencia anual de paros cardiacos por fibrilación ventricular es de 17 por cada 100.000 habitantes. La supervivencia al alta hospitalaria es del 10,7% para todos los ritmos y del 21,2% para los paros cardiacos en fibrilación ventricular.

En lo que respecta al análisis del ritmo inicial, entre un 25% y 30% de las víctimas presentan fibrilación ventricular. Es probable que muchas víctimas presenten inicialmente una fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso (los dos ritmos desfibrilables), pero cuando el personal de emergencias registra el primer ritmo, éste ha degenerado hasta asistolia (ritmo no desfibrilable). Cuando se registra el ritmo de forma precoz mediante un DEA, el porcentaje de pacientes con fibrilación ventricular se observa entre el 59% y el 65%, dependiendo del estudio.

Realizar RCP con desfibrilación entre los 3-5 minutos después del paro cardiaco puede conseguir tasas de supervivencia de entre un 49 y 75%. Cada minuto de retraso en la desfibrilación reduce la posibilidad de supervivencia al alta hospitalaria entre un 10 y un 12%.

En Sauper Formació queremos difundir esta formación en soporte vital con el objetivo de mejorar la asistencia inicial al paciente que sufre una muerte súbita y, por lo tanto, mejorar su supervivencia.